Svetlana Aleksiévich

Una pluma que escucha a los anónimos

Svetlana Aleksiévich, nacida en Ucrania unos años después del final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), en seguida se instala con su familia en Bielorrusia. En Minsk, cursa estudios de Periodismo, que termina en 1974. Entonces, trabaja para varias revistas y periódicos bielorrusos durante los años 1970 y 1980. Entra en la Unión de Escritores Soviéticos en 1983.

En sus libros, que escribe en ruso, recopila los relatos y no esconde su implicación social en la sociedad comunista de la época. Esto no impide que, en más de una ocasión, haya sido víctima de la censura, debido a su crítica virulenta de las políticas bielorrusa, ucraniana y rusa. Tras haber vivido durante un tiempo en el extranjero, decide volver a Bielorrusia.

Recibe el Premio Nobel de Literatura en 2015.

El fin del «Homo sovieticus»

Mosaico de testimonios sobre un imperio desaparecido

Esta recopilación de testimonios, de la que la autora se convierte en el riguroso receptáculo, ofrece una imagen variada, variopinta y elaborada de la transformación política que vive la sociedad rusa durante las dos décadas que siguen a la caída de la URSS en 1991, al antojo de las transformaciones económicas, de las guerras civiles en las repúblicas periféricas o de la pérdida de referentes culturales. La fuerza de la obra reside en que la autora no aborda estas cuestiones de frente, sino que siempre lo hace a través de preguntas privadas sobre las historias de amor, los recuerdos familiares o las biografías de sus interlocutores.